Dondequiera que existan diferencias, habrá miedo, intolerancia e injusticia.
Desde Hitler y los Nazis a los dueños de esclavos de Sur América, el prejuicio de una raza en contra de la otra ha resultado en guerras y conflictos.
Para combatir el racismo, las sociedades modernas han propuesto y difundido leyes para asegurar que las personas se "traten" los unos a los otros con respeto y dignidad, permitiendo que todos los seres humanos gocen de sus derechos inalienables (la vida y a la libertad).
Mientras los hombres no entendamos que todos somos parte de una sociedad, que la diferencia es buena y nos permite aprender y conocer nuevas culturas y costumbres, que todos somos iguales por el simple hecho de ser humanos y todos merecemos los mismos derechos; el racismo no desaparecerá.


me parece muy bueno su blog no hay razon por la cual discriminar.
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